Las cinco décadas del avión Northrop F-5 Tiger III en los cielos de Chile
Santiago. 16 septiembre 2026. Con una solemne ceremonia efectuada en la Base Aérea El Bosque el martes 15 de septiembre, la Fuerza Aérea de Chile conmemoró los 50 años de operación ininterrumpida del avión de combate F-5. La cita reunió a generaciones de Aviadores Militares que operaron y operan este sistema de armas tanto en el norte como en la zona austral del país.
La actividad contó con la presencia del Alto Mando Institucional, encabezado por el Comandante en Jefe de la Institución, General del Aire Hugo Rodríguez González; ex Comandantes en Jefe de la Fuerza Aérea, ex pilotos y mecánicos de la aeronave, los Comandantes de los Grupos de Aviación N° 7 y N° 12; Oficiales, Personal del Cuadro Permanente, Personal Civil, Cadetes y Alumnos.
Tras los honores al General Rodríguez por parte de la Unidad de Formación integrada por la Escuela de Aviación “Capitán Manuel Ávalos Prado” y la Escuela de Especialidades “Sargento 1° Adolfo Menadier Rojas”, junto a una aeronave F-5 III en la losa de la histórica Base Aérea, se inició la ceremonia.
A continuación, una de estas potentes aeronaves de combate, perteneciente al Grupo de Aviación N° 12, sobrevoló la tribuna de honor de norte a sur, dando paso a los discursos de las autoridades.
El primero en referirse a la historia e importancia de esta aeronave en la Fuerza Aérea fue el ex Comandante en Jefe de la FACH y piloto de F-5, General del Aire Osvaldo Sarabia Vilches, quien hizo uso de la palabra en representación de las tripulaciones y el personal del material, destacando el importante avance tecnológico que ha representado para la Fuerza Aérea la operación y actualización constante de esta aeronave. Asimismo, detalló las importantes operaciones en las que ha participado a lo largo de los años, como Blue Sky, Red Flag, la Operación Manu Tama’i, Cruzex, Salitre, entre otras.
“El hecho de que un avión diseñado hace décadas haya podido brillar en complejos ejercicios de clase mundial y desplegarse en misiones de largo alcance no es una casualidad; es el resultado de una visión compartida entre el mando, los operadores y los mantenedores de esta tecnología. La transformación a Tigre III no fue un cambio menor, fue una reingeniería que nos permitió dotar a ese avión de tecnologías avanzadas, otorgándonos hasta el día de hoy ventajas estratégicas determinantes en la región.
“Ustedes, los que han trabajado en sus motores, los que han diseñado su aviónica y los que lo han operado, han logrado lo que pocos países consiguen: mantener un activo de combate vigente, letal y orgulloso. Este avión ha desafiado el paso del tiempo y continúa rugiendo, cumpliendo misiones con la misma exigencia que el primer día. El Tigre no ha sido un espectador de la historia de Chile, ha sido uno de sus protagonistas”, sostuvo.
Luego el Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea de Chile, General del Aire Hugo Rodríguez González, hizo uso de la palabra refiriéndose al aporte que ha significado la operación de estas aeronaves para la defensa del país.
“Durante estas cinco décadas, el material F-5 ha superado las 67.000 horas de vuelo, ha formado más de 140 pilotos chilenos y 6 pilotos extranjeros, cifras que representan miles de misiones, jornadas de entrenamiento, despliegue y horas de trabajo, pero que resultan insuficientes para dimensionar por sí su verdadera contribución”.
“Esta ceremonia representa mucho más que el aniversario de un sistema de armas; nos reúne una reflexión profunda sobre el significado del poder aéreo, nuestra responsabilidad de resguardar la soberanía nacional y la necesidad de disponer de capacidades militares creíbles que permitirán proteger los intereses de Chile”.
“Desde esa perspectiva, debemos comprender que estos 50 años del F-5 no solamente como décadas de operación de una extraordinaria nave, sino como 50 años generando capacidad de combate, desarrollando doctrina, formando aviadores y contribuyendo a construir el poder aéreo que Chile ha requerido en distintos momentos de su historia”, afirmó.
Junto con ello, destacó al personal que ha operado este sistema de armas. “Detrás de cada misión cumplida han estado siempre ustedes: mujeres y hombres que con vocación y amor a la patria hicieron posible que el F-5 cumpliera su misión al servicio de Chile. Por ello, en nombre de la Fuerza Aérea de Chile expreso mi más profundo y emocionado reconocimiento a todas las generaciones de quienes forjaron estos 50 años, a quienes sirvieron con gloria en el Grupo de Aviación N° 7 y a quienes hoy mantienen con honor y gallardía ese mismo legado en el Grupo de Aviación N° 12”.
Tras sus palabras, se rindió un sentido homenaje al Capitán de Bandada (A) Carlos Cajas Palacios (Q.E.P.D), quien perdió la vida en un vuelo de entrenamiento a bordo de una de estas aeronaves; dedicándole un “toque de silencio” y la remontada de un F-5 que surcó el cielo de la Base Aérea y se perdió en las alturas.
Luego vino la entrega de un reconocimiento a Oficiales y Personal del Cuadro Permanente quienes operaron esta aeronave, fundamental para la defensa del espacio aéreo nacional, en cinco momentos históricos, como el ejercicio Cruzex IV en 2008, Red Flag en 1998, Manu Tama’i en 1998, actividades operativas y el traslado de los aviones desde Estados Unidos a Chile. El Comandante en Jefe junto al Comandante del Comando de Combate hicieron entrega de los reconocimientos.
La ceremonia continuó con la interpretación del himno de la Fuerza Aérea de Chile por parte de la banda instrumental de la Escuela de Especialidades, entonado por todos los presentes, lo que dio paso a un desfile aéreo y terrestre.
Al mando del Comandante de Grupo (DA) Felipe Aldunate, desfilaron frente a la tribuna oficial una compañía de la Escuela de Aviación y una compañía de la Escuela de Especialidades, acompañados por formaciones aéreas con aeronaves F-5 Tigre III y aeronaves F-16 de los Grupos de Aviación N°3, N°7 y N° 8 de la Fuerza Aérea de Chile.
Los F-5 Tigre III forman parte de la dotación del Grupo de Aviación N°12, Unidad dependiente de la IVª Brigada Aérea, asentada en la Base Aérea Chabunco, en Punta Arenas, Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. Su arribo al extremo sur del país se produjo en marzo de 2010, por lo que actualmente ya cumplieron 16 años resguardando los cielos australes.














