Destacan los 50 años de la Vicaría de la Solidaridad
Punta Arenas. 31 agosto 2026. La sede de Magallanes del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y el Obispado de Punta Arenas realizaron el conversatorio «A 50 años de la creación de la Vicaría de la Solidaridad y su acción en Magallanes». La actividad buscó exponer ante la comunidad antecedentes históricos sobre la creación y trayectoria de la vicaría, así como relevar el papel que desempeñó en la protección y defensa de las víctimas de las graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.
En el encuentro, realizado en el auditorio del Edificio de los Servicios Públicos de Punta Arenas, se abordó la experiencia desarrollada en Magallanes a través del Departamento de Pastoral de Derechos Humanos del Obispado. La jornada fue encabezada por el obispo de Magallanes, Óscar Blanco, y moderada por el presbítero Marcos Buvinic. El panel estuvo integrado por Cristián Figueroa Fuentealba, jefe regional de la sede del INDH de Magallanes; Paulina Echeverría, asistente social y exdelegada episcopal para la Pastoral de Derechos Humanos del Obispado de Punta Arenas; y Baldovino Gómez Alba, profesor y ex prisionero político.
El jefe regional, Cristián Figueroa Fuentealba, presentó una reflexión centrada en el legado de la Vicaría. En su exposición relevó el carácter universal de los derechos humanos, señalando que corresponden a todas las personas sin distinción, y que el Estado tiene obligaciones concretas de respeto, protección y garantía para asegurar su ejercicio efectivo.
La exdelegada episcopal para la Pastoral de Derechos Humanos del Obispado de Punta Arenas, Paulina Echeverría, recordó el impacto que la represión, el miedo y la ruptura de relaciones sociales tuvieron sobre las familias y comunidades de Magallanes. Asimismo, relató el trabajo realizado por profesionales y voluntarios para acompañar a las víctimas y sus familias. Su exposición dio cuenta de las distintas formas que asumió este acompañamiento: desde la orientación y asistencia jurídica hasta la ayuda material y social, las visitas y el apoyo a familiares, además de la coordinación permanente con la Vicaría de la Solidaridad a nivel nacional.
En tanto, Baldovino Gómez Alba entregó una perspectiva desde quienes fueron víctimas directas de la represión. A partir de su experiencia como detenido y exprisionero político, abordó las condiciones de detención, los malos tratos y la tortura. En su intervención también realizó un llamado a las nuevas generaciones a valorar la democracia, conocer la historia regional y mantener viva la memoria sobre las consecuencias que tiene para una sociedad la pérdida de las garantías democráticas y del Estado de derecho.
La actividad reunió a autoridades regionales, funcionarios públicos, integrantes de agrupaciones de derechos humanos, antiguos colaboradores y voluntarios de organizaciones de solidaridad, profesionales vinculados a la defensa de los derechos humanos, expresiones políticos y representantes de la comunidad.
La conmemoración permitió reunir distintas perspectivas sobre un período fundamental de la historia reciente: la experiencia de quienes participaron en las redes de protección y solidaridad, el testimonio de las víctimas y la mirada actual sobre las responsabilidades que corresponden al Estado.
















