ESPECIALISTA EN MEDIO AMBIENTE ADVIERTE QUE RELLENO SANITARIO DE PUNTA ARENAS FRACASARÁ COMO SOLUCIÓN DE MANEJO DE LA BASURA SI NO INCORPORA A LOS RESIDUOS INDUSTRIALES
Punta Arenas. 16 agosto 2010. Tras dos días de análisis y debates sobre la normativa medioambiental para la industria en Magallanes, el viernes finalizó el XI Encuentro Tecnológico organizado por el capítulo regional de la Cámara Chilena de la Construcción. Con la participación de expositores regionales, nacionales e internacionales, la actividad concitó el interés de estudiantes, profesionales, académicos y empresarios que se dieron cita en la facultad de Ingeniería de la Umag. Allí Patricio Siggelkow, ingeniero en Tecnología en Protección Ambiental y jefe de la Unidad de Residuos Sólidos de la región de Valparaíso, aseguró que es necesario incorporar dentro de las normativas, las particularidades de cada región.
“Hemos tenido normativas estructuradas en Santiago, olvidándose que a lo largo de Chile se presentan diferencias climáticas, económicas, culturales, sociales y religiosas. Eventos como este Encuentro Tecnológico marcan un punto de partida, y ojalá lograra una postura desde Magallanes respecto del manejo de los residuos sólidos, no solamente urbanos sino que incorporando la fracción industrial”, dijo Siggelkow.
-¿Hay que regionalizar la normativa que regula el manejo de los residuos?
Mira, tal vez no tanto como regionalizarla desde la perspectiva de la estructuración legal. Sí, debe contener algunas consideraciones para que la normativa no olvide reflejar estos requerimientos diversos de Chile, y que no exija cosas que nos son posibles de cumplir en Magallanes. La normativa debe permitir a la región introducir las soluciones más óptimas en virtud de sus requerimientos. Lo más óptimo no significa lo más económico, si no lo que se adecue más a la filosofía o esencia de la región, que me da la impresión que puede ser el turismo. No hay que olvidarse que cuando uno hace este tipo de inversiones, las inversiones son altas, por lo tanto las soluciones se planifican a largo plazo. Si las soluciones son malas y la plata se mal invierte, en el sentido que tenga alguna repercusión negativa en algún otro activo o alguna potencialidad regional, significa que vamos a tener que vivir 20 años con esa solución.
-¿Cuál es su opinión acerca del manejo de los residuos y basura que se hace en Punta Arenas?
En Chile, el manejo de los residuos y la basura no difiere mucho entre regiones. La operación en Punta Arenas se realiza en un vertedero, a la manera antigua, es decir, hay formas aún peores de manejar la basura, como botaderos a cielo abierto en donde la basura genera nidos de ratones, gaviotas y vectores por todos lados.
Lo que yo alcanzo a ver es que aquí hay un manejo, una conciencia y una preocupación mayor respecto del manejo y disposición final de los residuos sólidos.
Tal vez lo que a mí me preocupa es que Punta Arenas inicio un plan de manejo de residuos sólidos, financiado por la subsecretaría de Desarrollo Regional, y a mi no me cabe duda que es una iniciativa importante, pero se han concentrado en la construcción de un relleno sanitario, y en función de los datos estadísticos que nosotros tenemos, la construcción de un relleno sanitario para una población de 160 mil habitantes es prácticamente inviable desde el punto de vista de la sustentación económica en el tiempo. 160 mil habitantes implican una generación de mucho menos de 500 toneladas de residuos al día donde está el punto de inflexión de los costos y mantención de un relleno sanitario.
– ¿O sea no generamos suficiente basura, por la cantidad de habitantes para que sea económica viable un relleno sanitario?
Efectivamente. Eso significa que las soluciones para Magallanes pasan por análisis distinto, no solamente por el análisis de un relleno sanitario. Sin lugar a dudas que hay que construir un relleno sanitario, porque en alguna parte hay que llevar lo que no se pueda manejar. El modelo que hay que implementar para el manejo de los residuos sólidos en la región va mucho más allá que definir un terreno, diseñar un relleno sanitario y aprobarlo en el Sistema de Impacto Ambiental y proceder a su construcción. Sin dudas que si esos desafíos no se incorporan en la discusión, al mismo tiempo que se incorporan los industriales, de manera de poder darle solución a su fracción industrial, pueden llevar al fracaso a este iniciativa y retrasar la solución definitiva para el manejo de los residuos que va a tener un impacto económico a futuro.








