Pese a aumento de combustibles, inflación de mayo se ubica por debajo de las expectativas
Punta Arenas. 8 junio 2026. El IPC total registró un aumento de 0,2% m/m en mayo, ubicándose por debajo de las expectativas del mercado (encuesta Bloomberg: 0,4%; Estudios Santander: 0,4%). Con ello, la inflación anual tuvo una leve disminución ubicándose en 3,9%, desde 4,0% en abril. Sin embargo, detrás de este resultado se observan dinámicas contrapuestas. Por una parte, una caída significativa en alimentos alivió el registro del mes; por otra, persisten señales de presiones de costos en distintos componentes de la canasta, particularmente en servicios.
El IPC sin volátiles avanzó 0,2% m/m. Dentro de este, el componente de bienes sorprendió a la baja (-0,1% m/m), influido principalmente por menores precios de alimentos, destacando el pan. En contraste, los servicios continuaron mostrando avances (0,4% m/m), que al excluir el componente de indexados crecieron 0,8% m/m, muy por sobre sus patrones estacionales. Esto último podría reflejar presiones provenientes del mercado laboral, en un contexto de mayores costos asociados al aumento de cotizaciones previsionales y la reducción de la jornada laboral. En términos anuales, el IPC sin volátiles se ubicó en 3,2% a/a, desde 3,4% en abril.
Por su parte, el IPC volátil registró un incremento de 0,1% m/m, donde el aumento de 1% m/m en la energía fue prácticamente compensado por la caída en alimentos, destacando las menores variaciones en frutas y verduras (-3,0% m/m).
Así, la sorpresa a la baja de mayo estuvo explicada, principalmente, por el componente de alimentos, cuya naturaleza volátil podría tener el riesgo de revertirse en los próximos meses, especialmente considerando el aumento reciente en fertilizantes y fletes. Al mismo tiempo, el comportamiento de los servicios da señales de presiones de costos que podrían ser más persistentes.
Con todo, este dato entrega mayor margen de maniobra al Banco Central y refuerza el espacio para mantener la TPM en 4,5% mientras acumula más antecedentes sobre los efectos de segunda vuelta del incremento del petróleo y combustibles. No obstante, persisten riesgos relevantes asociados al elevado nivel de los precios internacionales y a presiones de costos que aún no se han traspasado completamente a precios finales, manteniendo un balance de riesgos sesgado al alza para la inflación en los próximos meses.














