Artistas nacionales y latinoamericanos realizan residencia navegable por Estrecho de Magallanes
Punta Arenas. 29 diciembre 2021. Encontrar posibles respuestas a la pregunta: ¿Podemos plantear un nuevo mundo desde el confín de América? fue la propuesta de la quinta edición de Radicante, residencia navegable gestada por el laboratorio de creación patagónico Liquenlab, que en esta oportunidad convocó a nueve representantes locales y latinoamericanos de distintas disciplinas, quienes recorrieron durante cuatro días y tres noches los canales y fiordos de la Región de Magallanes y la Antártida Chilena.
Con el objetivo de persistir en una mirada descentralizada y contra-hegemónica -planteamiento fundamental de la iniciativa- y promover un espacio para la reflexión colectiva y colaborativa, en esta ocasión Radicante contó con la participación de artistas, investigadores y gestores de diferentes territorios de Chile y de Latinoamérica entre los que se encontraban: Jorge Díaz, biólogo celular y escritor (Santiago); Constanza Catrileo, periodista y tejedora de witral (Curicó); Jan Araújo, artista y traductor (Brasil); Gonzalo Castro-Colimil, curador y agitador cultural (Temuco); Ana Laura Cantera, artista, buzo, investigadora y docente, (Argentina); Juan David Reina-Rozo, formado en Ingeniería Industrial con Estudios Ambientales y del Desarrollo (Colombia); Eliseo Fica, biólogo marino y candidato a Doctor en Ecología y Evolución (Santiago); Rocío Rivera Marchevsky, artista dedicada al movimiento, a las prácticas escénicas performativas, y la improvisación (Valparaíso); y Pamela Domínguez, arquitecta y creadora de la revista digital Aura Austral (Magallanes).El llamado que Liquenlab realizó para esta edición, la cual se inició el 2 de diciembre, consistió en invitar a los participantes a imaginar nuevos mundos desde una perspectiva rebelde, que potenciará el diálogo sobre la excepcionalidad del entorno patagónico y que facilitara la inspiración creativa. Además de fomentar el análisis crítico sobre los significados de los más de 500 años de la circunnavegación por el globo y la expedición de Hernando de Magallanes.
El laboratorio creativo Liquenlab, gestado por los artistas visuales magallánicos Nataniel Álvarez y Sandra Ulloa hace ya diez años, potencia la interacción entre el arte contemporáneo, la naturaleza, la ciencia y la tecnología con el fin de impulsar y expandir el desarrollo artístico desde el territorio más meridional de Chile y Radicante, uno de sus proyectos más emblemáticos, es destacado por proponer una residencia contemplativa y no productiva, lo que es inusual en su tipo.
Con respecto a la gestación de Radicante, ésta surge en 2017 ajustándose a la línea curatorial que Liquenlab había diseñado en ese tiempo llamada “A propósito de los 500 años” que buscaba reflexionar sobre la conmemoración del paso de Magallanes por el estrecho. Nataniel Álvarez explicó que “había una necesidad de cuestionar todas las actividades y celebraciones que se estaban haciendo desde una mirada enfocada en el descubrimiento, nosotros las poníamos en tela de juicio ya que sólo era un descubrimiento para el mundo occidental porque ya había gente habitando el territorio. Además todas esas actividades se realizaban en tierra o desde la orilla y no había ninguna que se propusiera en el maritorio y de ahí nace la idea de generar una residencia navegable”.
Sandra Ulloa dijo sobre las motivaciones del proyecto: “Decidimos hacer esta residencia desde el maritorio, desde el agua, porque era importante que ocurriera en el mismo lugar desde donde queríamos reflexionar. Al principio partió como un experimento donde la curatoría era muy afectiva y muy a dedo, luego se fue consolidando y ya vamos en la quinta versión. Actualmente una de las cosas que más nos importa es relevar el trabajo local hacia afuera”.
Maritorio como lugar de resistencia Uno de los conceptos que fueron más discutidos y reflexionados en Radicante fue el maritorio, que la periodista Constanza Catrileo describió como “un espacio donde también tenemos que resistir y preocuparnos políticamente”, ya que según lo plantea “está muy abandonado y su inmensidad ya había sido habitada de una forma más consciente por los pueblos indígenas, pero eso cambió producto de la colonización y es necesario volver a esas prácticas ancestrales donde existía un respeto”.
La comunicadora definió la experiencia como “increíble, mágica, reveladora y provocativa” y comentó: “Me interesa mucho abordar la temática sobre los pueblos indígenas porque como soy mapuche es algo que a mí me llega. Me gustaría indagar más sobre la historia del genocidio que ocurrió en este territorio y las muchas violencias que han ocurrido acá en La Patagonia. Me voy con mucha curiosidad para investigar sobre eso y quizás de ahí puedan surgir otras reflexiones”.
Para el biólogo celular y escritor, Jorge Díaz, la residencia le permitió ampliar sus conocimientos sobre este concepto que según opinó “le devuelve la dignidad al mar” y “esnecesario en estos procesos de crisis que se están viviendo: crisis sanitaria, crisis climáticay crisis política”. El investigador también destacó que era imprescindible “la contemplación, la reflexión y el darse el tiempo en una etapa productiva, porque vivimos en una sociedad productivista y el tiempo está vinculado a la transacción del dinero, entonces es importante replantear las nociones del tiempo, ya que el tiempo se vive de manera distinta”, haciendo referencia a sus conclusiones derivadas de la travesía navegable.














