Agricultores se reencontraron en lanzamiento y Día de Campo del Programa de papas
Punta Arenas. 29 diciembre 2021. Hasta el Centro de Transferencia Tecnológica (CTT) de INIA Kampenaike en Laguna Blanca, llegaron dos grupos de agricultores y agricultoras, uno desde Punta Arenas y otro desde Puerto Natales, donde los esperaban los coordinadores del Programa de transferencia y Aplicación de Tecnologías para potenciar la Producción de Papas en la Agricultura de Magallanes, Carolla Martínez A. y Nicolás Ojeda F., en compañía del director regional, Francisco Sales Z. y profesionales de otros centros de INIA para el lanzamiento y Día de Campo del Programa financiado por el GORE.
Sin duda, poder volver a una actividad presencial fue muy significativo, tanto para el equipo de INIA como para los y las productoras. Así lo expresó la señora Teresa Ojeda, pequeña agricultora de Punta Arenas, quien no podía ocultar su alegría al reencontrarse con sus compañeras de agrupaciones, “lindo día de campo, el reencuentro con nuestras compañeras y la gente de INIA que hace mucho no nos veíamos y nos apreciamos tanto, así que muy contenta”.
Por su parte, la coordinadora del Programa, Carolla Martínez, junto con agradecer la presencia de los y las productoras, de la jefa de la DPIR de la gobernación, Eugenia Mansilla, quien, en representación del gobernador regional, Sr. Jorge Flies, entregó los saludos a los presentes; de los consejeros regionales Miguel Sierpe y Antonio Bradasic; sus colegas de INIA Remehue y el encargado regional agrícola del SAG, Ricardo Ruíz; se refirió a los resultados obtenidos por los ensayos hasta el momento.
«Como equipo nos encontramos muy satisfechos con el avance desarrollado en esta segunda etapa del Programa. El aumento del semillero de 1 a 4 ha, beneficiando a más de 300 agricultores al año, el desarrollo del sistema de control de heladas a través de riego por aspersión, el sistema de alerta temprana de heladas que ya estará operativo y que permitirá que el productor sepa de manera anticipada en qué momento viene la helada a través de mensajería de texto, son tecnologías innovadoras que claramente mejorarán los rendimientos del cultivo de papa y, con ello, la economía y calidad de vida de nuestros agricultores», adelantó la coordinadora.
Uno de los avances más significativos de esta segunda etapa del Programa ha sido recoger los primeros resultados de los ensayos de control de heladas, que claramente se llevó toda la atención de los y las visitantes. Específicamente se compararon 5 diferentes métodos de protección del cultivo frente a las heladas: dos de ellos consistentes en regar por aspersión (con distintos emisores) durante la helada, lo que permite que la planta pueda recibir el calor liberado por el agua; otros 2 tratamientos tienen que ver con aplicaciones de productos (crioprotectores) diluidos en agua, uno de ellos forma una capa que inhibiría la deshidratación de la planta posterior a la helada y otro, que estimula la acumulación de azucares en la fase liquida, disminuyendo su punto de congelación; el quinto método es un manto térmico instalado en arcos (micro túnel), que puede crear un microclima 5°C superior a la temperatura del aire fuera de él. Todos los anteriores contrastados con un grupo control sin tratamiento.
El Coordinador de ejecución del programa, Nicolás Ojeda, explicó que si bien las diferencias en rendimiento entre los tratamientos no fueron significativas, los resultados de todas maneras fueron interesantes, ya que en tres tratamientos se observó clara protección del follaje (riego por aspersión con 2 emisores diferentes y manto térmico).
“De acuerdo a la temporada pasada, hubo resultados interesantes, tomando en cuenta que tuvimos condiciones muy especiales: tres heladas consecutivas en marzo, las cuales se consideran tardías. Por ende, la conclusión es que el rendimiento ya se encontraba definido y por lo tanto la diferencia entre los tratamientos no fue tanta porque todos contaban con riego por goteo, fertilización, cortinas cortaviento y estaban en una etapa próxima a maduración, por lo cual pudieron recuperarse rápidamente a las heladas tardías”.
Todo lo anterior pudo ser constatado in situ por los y las visitantes, quienes estuvieron muy atentos a la presentación para evaluar la eventual implementación de alguno de los sistemas mostrados en sus cultivos.
Rodolfo Barrientos, agricultor de Punta Arenas, comentó que es bueno estar en terreno viendo los avances del proyecto y contó su experiencia con la aplicación de uno de los métodos de control de heladas, “probé el manto térmico y los dos productos químicos anti heladas, y estamos en el mismo proceso de analizar los resultados para evaluar cuál es el que ha tenido mayor eficiencia y además aplicando todo el paquete tecnológico propuesto por el INIA.”
Marta Calbuyahue agricultora de Puerto Natales contó que hasta el momento sólo ha aplicado las cortinas corta viento, “nos falta aplicar el riego y estamos avanzando en eso para aumentar nuestros rendimientos”.
El Programa incluye un paquete tecnológico completo, al que se están incorporando estos sistemas de control de heladas, pero que ya cuanta con las cortinas cortaviento, el sistema de riego y, por supuesto, la entrega totalmente gratuita de papa semilla certificada, entre otras tecnologías que en gran medida han sido adoptadas por las y los agricultores de la región y que les ha permitido incrementar sus rendimientos de 6 a 40 toneladas.
Sanidad de la papa
Al Día de campo también asistió Ricardo Ruiz, encargado regional agrícola del SAG, quien año con año ha estado a cargo de certificar las semillas que produce INIA tanto en el actual Programa como el anterior (2008-2015). Semillas que son el principal insumo de los y las productoras regionales, ya que son sanitariamente libres de enfermedades y de una calidad y calibre aptos para las condiciones climáticas de la zona.
“Es un producto que tiene dos bondades principales: primero, una muy buena calidad comercial y segundo, una excelente condición fitosanitaria, producto del programa que INIA lleva adelante de certificación varietal de semilla. Son cultivos que proceden de semillas certificadas y de buena calidad que han sido supervisadas y fiscalizadas por el Servicio (SAG) incluso antes de su plantación”, explicó el profesional.











