Magallanes: La renovación que no se dio
(Por Gonzalo Espina, periodista) Todo hacía pensar que en estas elecciones Presidenciales/Parlamentarias/Cores se daría una importante renovación de autoridades. No obstante, en Magallanes, el electorado prefirió hacer un mix entre caras nuevas y rostros de continuidad. En las parlamentarias, en la zona austral la dupla Carlos/Karim Bianchi recibió un contundente respaldo del electorado con 26.248 votos para el ahora diputado electo y 31.144 para el hoy senador electo. Padre e hijo se vieron ampliamente respaldados por el electorado del Frente Amplio y la exConcertación quienes, con toda intención, colocaron candidatos de bajo perfil que realizaron campañas modestas. La única excepción fue el candidato del radicalismo, Jaime Jelincic, quien entusiasmado por su liderazgo en las demandas del Turismo por reabrir la zona, y apostando por un voto castigo a la «pyme política» de los Bianchi, se lanzó a la pelea electoral, sin fortuna.
Basta hacer algunos cálculos electorales para refrendar este análisis. La suma de los presidenciales Boric y Marco Enríquez Ominami (MEO) arroja un total de 27.764 votos, muy parecido a los 26.248 que obtuvo Carlos Bianchi y 3.380 votos inferior a los 31.144 sufragios recibidos por Karim Bianchi. En otras palabras, se puede afirmar que la dupla Bianchi recolectó los votos del Frente Amplio, la xConcertación y parte del electorado Independiente de Magallanes, mientras que las listas lideradas por Alejandro Kusanovic y Christian Matheson (Vamos Chile) lograron concitar el respaldo del voto tradicional de la derecha. Sumandos Kast y Sichel alcanzaron 25.050 votos, frente a los 16.565 sufragios de la lista a diputados y 18.623 al Senado. Es muy probable que una parte de la derecha que votó por los candidatos de Chile Vamos, emigró hacia los candidatos parlamentarios de Parisi.
Donde sí se produjo una renovación parcial fue en la elección de Diputados, en la que fueron electos Javiera Morales (FA), Christian Matheson (Vamos Chile) y Carlos Bianchi (Independiente), en donde la derecha votó a los suyos y el Frente Amplio logró elegir a su candidata gracias a la reforma electoral que permitió elegir a tres diputados en Magallanes. Hoy, la centro izquierda cuenta con dos parlamentarios en Magallanes (Bianchi y Morales) y la derecha con uno, Matheson.
La elección para la Convención Constituyente estuvo marcada por la preferencia del electorado por representantes de la centro-izquierda, mayoritariamente rostros nuevos. No obstante, la pelea por las asignaciones, el escándalo de las firmas falsas de la Lista del Pueblo, el continuo afán por involucrarse en la contingencia política, el desaguisado de Rojas Vade y la exasperante lentitud por conformar el reglamento, hizo que el prestigio de este órgano constituyente cayera con fuerza. En parte, este despelote, rebotó en las recientes elecciones en donde los electores dieron su respaldo al candidato del «orden», José Antonio Kast, y a parte de la clase política en ejercicio, como los Bianchi.
En las elecciones a consejeros regionales se dio algo parecido. En la provincia de Magallanes, salvo Alejandro Riquelme (Partido Republicano) y Pablo Cifuentes (FA), los electores prefirieron caras conocidas, como Miguel Sierpe (DC), Antonio Bradasic (PS), Antonio Ríspoli (RN), Roxana Gallardo (UDI) y Juan Vukusich (PC). En las provincias restantes se dio, nuevamente, un mix entre renovación y continuidad. Seguramente, en estos resultados también influyó la gran cantidad de candidatos a core, lo que se suma a las presidenciales y parlamentarias con lo que el electorado promedio, desinteresado por la política y las elecciones, simplemente optó por los que más «sonaban», las caras más «conocidas». El primer efecto de estas elecciones a cores lo recibe, con gran satisfacción, el Gobernador Regional, Jorge Flies, quien contará con un Consejo Regional muy proclive a sus proyectos y con escasa voluntad de fiscalización, salvo excepciones que hoy no son mayoría.
En democracia, es el electorado el que manda. Bendita democracia.












