Parto respetado y prevención de la violencia obstétrica: dos derechos que se quieren establecer por ley
Valpparaíso. 14 junio 2021. La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que la tasa ideal de cesáreas en un país sea del orden del 15% al 20%.
Sin embargo, las cifras que se registran en Chile, se encuentran entre las más altas del mundo llegando a un 53% el 2017.
Además, la primera Encuesta Nacional sobre violencia obstétrica realizada por el Colectivo contra la violencia ginecológica y obstétrica, reflejó un 67% de reportes de violencia en la atención ginecológica y un 80% de experiencias de violencia obstétrica.
Es por estas razones que las senadoras Carolina Goic, Isabel Allende, Carmen Gloria Aravena, Yasna Provoste y Marcela Sabat, presentaron una moción que busca establecer los derechos de las mujeres en las atenciones gineco-obstétricas, los derechos del nacimiento y regular la violencia gineco-obstétrica.
En lo fundamental, se pretende regular y promover el parto personalizado y respetado, y el derecho de la mujer a ser tratada con respeto y con reconocimiento de su autonomía por parte del equipo de salud durante la gestación, al momento del parto y durante su puerperio, de modo personal e individualizado, en el marco de atención de salud de calidad, libre de discriminación y maltrato.
Según señala la moción «en nuestro país durante la atención del nacimiento se practican diversos procedimientos de rutina que no se justifican en mujeres de bajo riesgo obstétrico- que debieran ser entre el 70% y 80%- y cuyo uso no está recomendado por las guías internacionales y nacionales de atención de salud».
Entre esas prácticas se encuentran la inmovilización de la mujer en la cama con monitoreo electrónico continuo; la prohibición de ingerir alimentos y líquidos durante el trabajo de parto; el no permitir el acompañamiento de personas de la elección de la mujer durante el trabajo de pre parto, parto y postparto; la falta de intimidad en el proceso; falta de información; la inducción farmacológica y conducción oxitócica sin indicación que lo justifique; la rotura artificial de membranas sin indicación que lo justifique; episiotomía de rutina; posición litotómica forzada en el parto y la maniobra de kristeller, entre otras.
Según explican las senadoras la idea es evitar intervenciones y procedimientos en mujeres que no las requieran, como las pacientes de bajo riesgo y en resguardar el trato respetuoso y la entrega continua de información a todas las gestantes independiente de su condición de riesgo obstétrico.
VIOLENCIA OBSTÉTRICA
Otro punto que busca resolver esta iniciativa dice relación con la falta de regulación y de sanciones en torno a la violencia obstétrica en el país.
Las mocionantes señalan que la violencia obstétrica está regulada desde el año 2007 en Venezuela, desde el 2009 en Argentina, y desde el 2014 en el Estado de Veracruz en México, en el marco de leyes de equidad de género, prevención de la violencia hacia las mujeres y promoción de los derechos del nacimiento.
En Italia en 2015 también se presentó un proyecto de ley que actualmente espera ser discutido.
«Las distintas agrupaciones y organizaciones de la sociedad civil creadas en el país en los últimos años, expresan una creciente y urgente demanda de la población usuaria por la regulación y legislación de este tipo de violencia.
Ello significa diseñar y legislar medidas de acción positivas para llevar a la práctica un conjunto de acciones que prevengan y normen esta violencia, en pro de una mayor dignidad del conjunto de la sociedad y en particular de las mujeres», aseguraron.
La iniciativa fue derivada a la Comisión de Salud y posteriormente a la Especial de Mujeres para su estudio.














