SE CONSTITUYÓ PRIMERA UNIÓN COMUNAL DE DERECHOS HUMANOS EN PUNTA ARENAS
Punta Arenas. 23 agosto 2011. Por primera vez en Punta Arenas, se constituyó una Unión Comunal de Derechos Humanos, la cual tiene como socios fundadores a la Agrupación de Ex de Presos Políticos de Magallanes, la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos y Desaparecidos de Magallanes y la Agrupación de Refugiados Políticos en la Patagonia. La ceremonia contó con la presencia del alcalde de Punta Arenas, Vladimiro Mimica y la funcionaria municipal Sofía Díaz, que actuó como Ministra de Fe.
La directiva provisoria está integrada por Francisco Alarcón como presidente, Juan Manuel Goya, como vicepresidente, Sergio Barrientos como tesorero, Juvenal Vásquez como primer director y Carlos Lamas como segundo director.
El presidente de la entidad, indicó que la sede de la Unión Comunal será la Casa de los Derechos Humanos, ubicada en Avenida Colón Nº 630, edificio que fue usado como centro de detención y tortura durante el Gobierno Militar y que ahora trabajan en convertir en un museo de la memoria. Francisco Alarcón, reiteró la petición de no denominar a este edificio como “Palacio de la Risa”, ya que este nombre fue dado al lugar por los torturadores. Respecto a la nueva organización, el dirigente precisó que la Unión Comunal de Derechos Humanos trabajará por denunciar las violaciones de los derechos humanos más allá de lo ocurrido durante la dictadura militar, abarcando la exterminación de los pueblos originarios de la región y la persecución a trabajadores por organismos del Estado, entre otras; y estará abierta a todas las organizaciones interesadas en trabajar en pos del respeto a los derechos humanos.
El alcalde Vladimiro Mimica calificó la constitución de esta Unión Comunal, como un acto de suma trascendencia para el reconocimiento de los derechos humanos, temática que debe estar presente en todos los ámbitos del quehacer social, cultural y educativo. Adelantó que el Municipio trabaja en el diseño de un memorial que se ubicará frente a la Casa de los Derechos Humanos, como testimonio para que las actuales y nuevas generaciones comprendan que nunca más se debe permitir la violación de los derechos fundamentales de las personas.















