HÉCTOR “MAFLA” NUÑEZ: “ME DUELE QUE ME DIGAN QUE NO SOY MAGALLÁNICO”
Punta Arenas. 23 mayo 2011. Héctor Nuñez llega a la entrevista escuchando música, no puede desconectarse ni un segundo. En extremo delgado, viste de negro riguroso y totalmente desconectado de la realidad, se sorprende al saber que es feriado. La verdad es que dice que está en otro mundo y que de este no se entera de nada. Y algo de verdad hay, porque lo que está viviendo, según sus propias palabras, hoy le resulta un sueño del que no quiere despertar.Mafla, como es conocido y que es la reducción de “El más flaco”, apodo puesto por sus amigos, tiene 29 años y es nacido y criado en Antofagasta. Sorprende un poco saber que este cantante y ex participante del programa caza talentos de TVN, Factor X, prefiere decir que es de Punta Arenas y esgrime sus razones; “esta tierra me ha dado todo, mi mujer, mis hijos, trabajo, amigos y popularidad”. Respecto de esto dice que le duele un poco saber que gente de la zona no lo reconoce como un referente local, pues dice que incluso le señalan que es un falso magallánico. Él dice que “lo que importa es el sentimiento que las personas tienen por un terruño y los lazos que se hacen con un lugar”.Héctor Nuñez, está viviendo una de las mejores etapas de su vida, con inocencia y un tanto de melancolía, cuenta que siempre soñó este momento y que cuando era muy niño, le prometió a una de sus mejores amigas mientras veían un programa de televisión, que él un día sería conocido. Nos cuenta que es muy rara toda esta popularidad, y que le causa entre extrañeza y un poco de vergüenza, sobretodo, porque sostiene que él, poco menos, siempre pasó desapercibido entre la gente. “Cuando uno es chico es cruel y no sabe lo que hace. Yo cuando niño viví esa crueldad, porque en el barrio en el que yo crecí, los vecinos no me invitaban ni a jugar al futbol, era como el Patito Feo”, dice y agrega “yo creo que era porque siempre fui feo. Nunca tuve amigos cuando niño”, cuenta con total franqueza.Esa soledad y anonimato cambiaron radicalmente cuando su padre le enseñó tres notas en la guitarra y con ellas practicaba un vasto repertorio. “Salía a la vereda y al escucharme cantar, se me acercaban todos los niños del barrio. Ahí me di cuenta que lo mío era la música, esa era la forma de comunicarme con la gente, de tener amigos”.Hoy, lejos de eso, dice que posee muchos amigos en el Facebook y que en las calles de Santiago, a veces, la gente es un tanto invasiva, le piden autógrafos y fotos. “Acá es distinto, la gente me demuestra su cariño de una forma más amigable, me saluda y me felicita por todo lo que estoy viviendo”.Es enfático en señalar que los humos no se le han subido a la cabeza y que espera que esto siga así, porque en el medio al cual está accediendo suele tener sus trampas. “Yo nunca fui un hombre que fuera seductor y hoy en día, a las mujeres les parezco más atractivo, seguro es el plus de la popularidad”. Hace hincapié y “comillas al aire”, quiere ser reconocido y no famoso. Eso sí “cuando canto a la mujer arriba de un escenario, me transformo, me vuelvo más romántico, más sensual y osado, pero eso queda allí en cuanto se apagan las luces, en la vida real soy muy tranquilo.”Dice estar enamorado de su mujer, una magallánica que por estos días espera un varón, quien nacerá en noviembre próximo, y que lo más duro del nuevo rumbo que ha tomado su vida es estar lejos de su familia. Con ella piensa radicarse en la capital, pero no en forma tan próxima, sobre todo porque su hija debe terminar su año escolar. Asegura que lo de él siempre fue el canto y la comunicación, incluso era presentador en un programa local. La productora Cafeína Media está haciéndose cargo de su carrera, lo que lo tiene muy contento y con agenda completa. Es la misma empresa que lleva adelante las carreras de Luis Jara y Marlen Olivarí, y ya está próximo a grabar su primer hit, el cual es de corte bachata, y asegura “será un exitazo”, mientras se niega a dar mayores detalles, pues no quiere adelantar nada que arruine la sorpresa para su público. Esta productora no sólo lleva adelante su agenda y las giras que hace con otras 15 personas, sino que también lo ha acercado más a artistas de gran peso de la escena nacional, tales como Luis Jara. “Él me ha respaldado y apoyado en este nuevo camino, lo que significa algo muy especial para mí, pues anhelo convertirme en un referente musical de su calidad”, explica.Durante las próximas semanas tendrá actuaciones en discos de Santiago, Concepción, Valdivia, y un largo etc. Cuenta que ya está asegurado para la Teletón y para participar en las Jornadas del Niño Impedido, y que con esto “puede retribuir en algo el cariño de la gente”. ¿Qué duda cabe que este es su año? Dice que está muy consciente de ello, y que espera que sus sueños se hagan realidad. Uno de ellos, quizás el más preciado es cantar en el escenario de Viña del Mar, al cual pretende llegar en breve, “como meta me autoimpuse llegar a Viña en unos dos años, cuando esté un poco más consolidada mi carrera”, añade.Nuñez es un hombre de familia y aunque la suya está un poco disgregada por el país, ya que sus padres están en Antofagasta y sus dos hermanas en Quilpué, no pierde el contacto con ellos. “Fue muy enriquecedor para mí saber que a mi padre, funcionario del Ejército, lo recibieron con guardia de honor cuando estaba en el programa, y que a una de mis hermanas le hicieron un reconocimiento por mi participación en Factor X, en la universidad en la que estudia”. El cantante tiene una nena de 6 años y uno en camino. Hace un año, su segundo hijo, de 4 meses murió en sus brazos de muerte súbita. Es un episodio que está muy reciente y admite que aún no ha hecho el duelo suficiente. “Estoy muy claro de que debería visitar un especialista porque ni siquiera he llorado su muerte. Tengo sentimientos muy encontrados con respecto de la partida de mi hijo y el momento por el que estoy pasando”. Le busca muchas explicaciones y dice que está divorciado de Dios, “estoy enojado con él incluso no puedo estar en su casa, me siento mal, incómodo”, cuenta bajando la mirada, evitando que lo traicione una lágrima.Cambiando de tema, cuenta que el estar en Factor X fue una especie de trampolín, ya que le ha dado la oportunidad de mostrarse como artista, “no era mi intención o mi sueño ganar el primer lugar del programa, yo quería mostrar a la gente mi música, mi baile.” Es tajante en sostener que el tenor magallánico, Tito Beltrán fue un pilar fundamental ya que no sólo le daba clases sino que sus consejos lo ayudaron en cada presentación y que en Stanley Weisshon encontró un amigo.Mafla ha recorrido todo Chile en busca de mejores horizontes. Fue operario de maquinarias en Chuquicamata, fue cantante en La Vega y en las micros en Santiago, conductor de televisión, animador en un pub y ahora promesa de la música nacional. Parece que por fin su carrera comenzó. “Todo lo que viene para mí de ahora en más es muy bueno y espero estar a la altura de las exigencias, pretendo aportar con mi música autenticidad y calidad”, finaliza.













