VOCERO DE ASAMBLEA CIUDADANA RECONOCE PARTICIPACIÓN DE MILITANTES DE LA DC Y DEL PC EN ORGANIZACIÓN DEL PARO
Punta Arenas. 2 febrero 2011. Una de las grandes incógnitas que aún no se aclaran de la movilización ciudadana en contra del alza del gas, guarda relación con los cuatro días demás que duró el paro, toda vez que lo que se acordó el martes 18 de enero es lo mismo que proponía el Gobierno el viernes 14.
Algunos hablan de la «traición de las bases» en alusión a la pérdida del sentido transversal del movimiento cuando los dirigentes de la Asamblea Ciudadana de Magallanes (ACM) no aceptaron la propuesta oficial del viernes, generando de inmediato el rechazo de la CPC Magallanes, la AGIA, los camioneros no federados, y la totalidad de los gremios del turismo que representan más de dos mil empresas.
La extensión artificial de la movilización, que provocó molestia ciudadana y grandes pérdidas económicas no ha sido aclarada del todo por la directiva de la ACM quienes han insistido desde su fundación en la prescindencia de los partidos y líderes políticos locales.
Sin embargo, es reconocida la militancia o preferencia política de la mayoría de los dirigentes y no está del todo claro que no hayan aceptado órdenes de partido para alargar artificialmente el paro con el objeto de dañar al Gobierno.
Pasados 15 días desde que la fuerzas vivas de la región lograra un acuerdo con el Gobierno y con esto se haya puesto fin a la histórica paralización regional, realizamos una entrevista en profundidad con el vocero de la ACM, Dalivor Eterovic, quien además se desempeña como presidente provincial de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT).
-¿Cuál es su evaluación del movimiento ciudadano que logró doblegar la decisión del Gobierno de elevar las tarifas del gas?
– Uno de los hechos más importantes del movimiento fue lograr que la ciudadanía se viera en torno a un tema común, que fue un hecho transversal, ya que cruzó a todos los sectores sociales y políticos en torno a un objetivo. Por otro lado nosotros sabemos que desde que inició su campaña presidencial el Presidente Sebastián Piñera, manifestó que no reconocía a las administraciones sindicales como la CUT y la ANEF, y en ese sentido hoy día que se vea obligado a dialogar con los trabajadores de alguna manera, con organizaciones sociales como juntas de vecinos y otros tipos de organizaciones, es un tremendo logro más allá incluso del propio tema del gas.
-¿Por qué la Asamblea no quiso tener un vínculo más estrecho con el mundo político, como los parlamentarios, alcaldes y concejales, pero sí lo tuvo con el partido Comunista y con la DC?
– En este sentido se dio esta situación casi de forma natural, principalmente porque los actores que se vieron involucrados, tanto de la Democracia Cristiana, como del Partido Comunista, fueron dirigentes que se acercaron no como militantes de un partido, sino que de cooperar como organización social. Nosotros tuvimos la oportunidad de recibir apoyo no sólo de esas dos organizaciones, sino que de todos los partidos políticos de la región en torno a una reunión que se realizó en un momento dado, en la que estuvieron presentes todos los presidentes de partidos, excepto el Presidente de la UDI, que en ese momento se encontraba fuera de la región. Todos se reunieron para apoyar el movimiento y en particular lo que hicieron fue una serie de actividades bien concretas, que tienen que ver con la seguridad, el consumo de alcohol y la prevención. Estas acciones las hicieron de manera totalmente anónima, sin que aparecieran como militantes, sino que como personas naturales. Tal vez se vio más presencia de militantes comunistas o militantes democratacristianos, pero la verdad es que todos los partidos aportaron con gente para generar las comisiones de trabajo.
-¿Por qué se alargó el conflicto luego de que el viernes no se aceptara la misma propuesta que tres días después terminó siendo la definitiva?
– El día viernes no estaba en la mesa la alternativa de que hubiese un sector que no pagara, que no iba a tener alza digamos, hasta el día viernes era solamente un 3% parejo para todos en materia de alzas y subsidios, y éstos tienen el pero o la dificultad de que tienen que ser avaluados por la famosa ficha de protección y una serie de trabas que hacía engorroso el sistema, por lo tanto no nos gustaba la alternativa de los subsidios, pero sí en el momento dado que nosotros planteamos al Gobierno la necesidad de que las cuentas o las boletas más baratas no tuvieran alza y el Gobierno antepuso ahí la posibilidad de una bonificación y compensación respecto al alza, esta alternativa nos gustó más y eso fue lo que alargó el proceso, porque ahí hubo que determinar cuántos eran los bonificados y quiénes y cómo.
– ¿Existió una alianza entre la DC y el Partido Comunista para alargar artificialmente este conflicto y de paso empañar la labor de los alcaldes, especialmente Vladimiro Mimica?
– No en absoluto. Nosotros fuimos claros en plantear que el movimiento no era político, por eso tuvimos cuidado y la estructura que tiene la asamblea es tan especial, porque hay una mesa directiva de 12 dirigentes y hay de todos los colores políticos, pero no hubo nunca una alianza entre partidos. Lo que hubo fue mayor disposición de algunos partidos en aportar, pero a través de sus militantes y de sus personas, no como partidos propiamente tal, sino que desde la perspectiva de incluso como actores sociales, porque habían dirigentes que tenían militancia, pero a su vez eran dirigentes vecinales o sindicales que era lo que los convocaba más que el hecho de ser militantes.
-¿Sabía usted que al parecer existieron ordenes de partidos de centro izquierda que llamaban a sus militantes a alargar lo más posible el conflicto?
– No en absoluto. Nosotros tuvimos mucho cuidado en ser la propia mesa y el propio consejo ejecutivo de la mesa el que tomara las determinaciones y en ningún caso vimos intervención ni algún tipo de manipulación de ningún partido, de ninguna perspectiva. Incluso se habló de divisiones internas, porque habrían habido dirigentes que estaban intentando dividir el movimiento, pero la verdad es que nunca ocurrió así, si hubo muchas diferencia de opiniones, como es natural entre tanta gente, pero fuimos en ese sentido muy cuidadosos y creemos que se respetó la decisión autónoma de ésta directiva ejecutiva de la asamblea.
-¿Consideran un error el acusar a los alcaldes de negociar paralelamente, en condiciones que ustedes y la opinión pública conocían la propuesta de los ediles?
– Nosotros como asamblea de la ciudadanía fuimos los que pusimos el tema del gas en la opinión pública y los que siempre estuvimos encabezando el tema de la negociación, por lo tanto cualquier otro actor que se hubiese visto con intenciones de participar de un tema en el cual incluso al principio se restaron, nos pareció fuera de lugar. Es por eso la reacción nuestra con respecto a los alcaldes y los concejales representados a través de Emilio Boccazzi, porque cuando hubo momentos difíciles, cuando la situación estaba más tensionada, fueron los primeros en abandonar y entonces no nos gusta que se intente utilizar políticamente una situación como la que estábamos viviendo y eso fue lo que generó nuestro rechazo.
-¿Por qué atacaron a la CPC Magallanes, cuando lo que plantearon los empresarios, de aceptar la propuesta del Gobierno del viernes, fue justamente lo que aconteció tres días después?
-Lo que ocurrió con la CPC fue un hecho muy puntual, que ellos aparecen en un momento dado apoyando a la asamblea e incluso a través de su presidente para aparecer en una actividad pública en una conferencia de prensa y después son convocados por el propio Gobierno y por el Obispo Bernardo Bastres a esta mesa de dialogo, pero en ningún momento ellos formaron parte de la Asamblea, entonces nosotros mal podemos decir que hubo un problema con ellos en esa perspectiva, simplemente ellos estuvieron en un momento dado apoyando, después consideraron que esto se estaba alargando ya demasiado y que no era bueno porque obviamente habían muchos intereses económicos por parte de los empresarios que estaban ya largos días paralizados en la actividad económica y nosotros no íbamos a transar nuestra movilización por consideraciones económicas y nos mantuvimos, y eso obviamente generó que la CPC se distanciara.
-¿Ustedes como asamblea creen que sin el respaldo de los parlamentarios, los medios de comunicación, los alcaldes y concejales, habrían podido organizar y mantener la movilización social en contra del alza del gas?
-Yo creo que sin pecar de soberbia, el movimiento cobró vida propia y fue netamente producto del trabajo de las organizaciones sociales y sindicales. Quienes después se sumaron a este movimiento fueron los parlamentarios y las autoridades del país y de la región, pero nosotros estamos conscientes de que esto fue una obra únicamente de las organizaciones sociales y de la ciudadanía en sí. No tuvo que ver aquí ni los parlamentarios, ni los alcaldes. Siempre es bienvenido cualquier apoyo pero esto se podría de todas maneras haberlo llevado adelante, porque fue la comunidad la que se unió de una manera nunca antes vista.
-¿Cómo harán para que las diferencias vividas al interior de la asamblea no terminen por debilitar a la organización?
-Es inevitable que existan ese tipo de percepciones, porque hay un comité ejecutivo que está compuesto por 12 dirigentes, que representan a 12 organizaciones y es súper difícil compatibilizar estos 12 criterios, pero creo que la manera de soslayar aquello es manteniendo esta estructura, que sea el mismo consejo ejecutivo, de 12 dirigentes, que no hayan 2 o 3 dirigentes que dirijan todo el tema y que la asamblea sea lo más abierta y lo más inclusiva posible, esa es la única manera para que esto pueda permanecer en el tiempo, porque creo que desde el momento en que tu intentas hacer un directorio más recudido, con 2 o 3 dirigentes que sean los que representan, automáticamente se va a perder la representatividad y la unidad. Lo que hay que mantener es la posibilidad de que todo el mundo participe, de que todo el mundo tenga la oportunidad de opinar en una mesa amplia e inclusiva sin mayor diferencias.








