OBISPO FRENTE A SANCIÓN ECLESIÁSTICA QUE RECIBIÓ SACERDOTE KARADIMA: “DE ALGUNA MANERA NOS AYUDA A RECOBRAR LA CREDIBILIDAD DE LOS TRIBUNALES ECLESIÁSTICOS”
Punta Arenas. 24 febrero 2011. El viernes 18 de febrero se dio a conocer la resolución del Vaticano respecto a las graves denuncias en contra del sacerdote Fernando Karadima, declarándosele culpable del delito de abusos sexuales y de haber abusado de su ministerio como sacerdote de la Iglesia Católica, sanción que le exige «retirarse a una vida de oración y penitencia», la prohibición de por vida del «ejercicio público de cualquier acto de ministerio» y la reclusión de forma tal que debe evitar «absolutamente el contacto con sus ex parroquianos, con miembros de la Unión Sacerdotal o con personas que se hayan dirigido espiritualmente con él».
En Magallanes, quien tuvo palabras para esta sanción eclesiástica fue el Obispo Bernardo Bastres, quien se refirió a este hecho histórico que enluta a la Iglesia Católica, y a otros temas relacionados con el protagonismo adquirido en el paro regional por el gas.
-¿Qué opinión le merece la sanción eclesiástica que recibió el sacerdote Fernando Karadima?
– A mi me parece que la sanción eclesiástica que recibió el padre Karadima es una sanción ejemplar, que viene a corroborar lo que ha dicho el último tiempo el Papa. Recordemos que fue Juan Pablo II quien dijo que en el Ministerio Sacerdotal no había cabida para aquellos que cometían este tipo de delitos, por lo tanto me parece que la sanción eclesiástica viene justamente a subrayar aquello, que la Iglesia hoy día está enfatizando.
Por otro lado, creo que es una sanción justa en el sentido de que es lo que la Iglesia puede dar a una persona que cometió un delito, por lo tanto me parece que está muy bien y de alguna manera nos ayuda a recobrar la credibilidad de los tribunales eclesiásticos.
-¿Esta sanción es el inicio de una política más dura en contra de los abusos a menores al interior de la iglesia católica chilena?
– Nosotros hemos dicho y lo hemos sostenido, los obispos desde hace muchos años estamos teniendo una política no se si más dura pero si una política más clara y transparente. A partir de la situación por ejemplo del Padre Tato, la iglesia fue muy clara, y se le expulsó una vez que se comprobó que los delitos eran como tales y a medida que ha habido otras situaciones se han aplicado la sanción de la suspensión y a algunos se les ha pedido que dejen el Ministerio, es decir la Iglesia ha medida que ha ido comprobando delitos en los tribunales suyos o los del Estado, ha ido aplicando las medidas que se acordaron a partir de las indicaciones que llegaron desde Juan Pablo II.
Me parece que no es que sea una política más estricta, yo creo que es la política que ya se venía aplicando hace un tiempo.
– Mucha gente cree que el padre Karadima tendría que haber sido expulsado del sacerdocio. ¿Le parece que esa sería una medida más justa?
– La sentencia que llegó de Roma, dice que en virtud de la edad que tiene el Padre Karadima y yo creo que eso no es menor, estamos hablando de una persona que ya tiene 80 años y el primer principio que rige en la iglesia es el principio de la caridad. Ustedes tienen que saber que la comunidad europea poco a poco ha ido puliendo sus sentencias y castigos, es así por ejemplo que en España una persona que comete un delito grave a los 80 años no va a la cárcel, queda recluida en su domicilio con prisión hasta la muerte, porque se calcula que ya tiene una edad que no lo hace imputable como para ir a una cárcel, por lo tanto me parece que la medida que se la ha aplicado es una medida justa, se le ha quitado tal vez lo más importante a una persona de 80 años, que es la posibilidad de juntarse con aquellos que él más quiere, que más estima, es decir que tiene que estar recluido en un Monasterio donde nadie lo puede visitar y la persona que lo visite tiene que tener permiso del Arzobispo de Santiago, y una persona de cierta edad lo único que espera es que la gente que quiere lo vaya a visitar, por lo tanto es una pena dolorosa.
– ¿Cree usted que el Obispo Tomás González tuvo “mano blanda” ante las acusaciones de abusos a menores que pesaron sobre miembros del clero local?
– Yo no juzgo que mano tuvo Don Tomás, yo creo que el actuó con aquellos criterios que se manejaban en una época y con aquellos criterios que él manejó. No se si es mano blanda o no es mano blanda, yo creo que él actuó creyendo lo que era mejor para los curas y también creyendo lo que era lo mejor para las personas.
PARO DEL GAS
-Usted tuvo una destacada participación como facilitador durante el paro del gas ¿Cree que este se politizó demasiado, especialmente los últimos 4 días en los que nadie entendía porque no se llegaba a acuerdo con un Gobierno que estaba dispuesto a negociarlo todo?
– Vino a hablar conmigo la Asamblea Ciudadana y después hablaron conmigo los políticos, todos me pidieron que porque no hacía lo posible para poder llegar a una mesa de dialogo, y con esa intención viaje a Santiago, porque el presidente de la Conferencia Episcopal, que era Monseñor Ricardo Ezzati, me dijo que se iba a juntar el comité permanente con el Ministro Cristián Larroulet y por lo tanto era importante que yo le presentara haber si había alguna una posibilidad de iniciar un dialogo, porque en ese momento no había ningún dialogo. Allá en Santiago me llamó el Ministro del Interior que quería juntarse conmigo y posteriormente yo me preste para ser un facilitador de esta mesa de dialogo. Junto con el Padre Freddy a través del teléfono, él llamó a una parte, luego a otra y cuando volví, trabajamos toda la mañana con los distintos actores que en ese momento habían para poder constituir la mesa de dialogo y comenzamos una mesa de dialogo en la que indudablemente llegamos al punto hasta el que pudimos llegar hasta que llegó el Ministro. Yo no se si se politizó demasiado, yo no entiendo mucho de lo que es la política, pero si que terminó con la sensación de un trabajo bien hecho y sobretodo que pudimos sentar en la mesa a personas que no se reconocían como tales y yo creo que lo importante era que estuvieran todos los actores principales sentados en la misma mesa y en ese sentido me parece que estaba bien y después, bueno, cada uno aportó lo suyo. Tal vez hubiéramos terminado el viernes en la tarde con los mismos resultados que llegamos con el Ministro, porque el Ministro no cambió el acuerdo del viernes en la tarde al que se llegó después, pero si eso dejó tranquilo a la gente que participó, bien.
– A su juicio ¿quién tuvo la culpa de este alargue, las autoridades regionales, nacionales o la Asamblea Ciudadana?
– Nosotros el sábado en la tarde cuando percibimos algunos elementos, yo dije hasta aquí llegamos en el diálogo, yo no puedo seguir facilitando diálogo y la misma prensa entró y conversó con las personas, yo creo que la gente se dio cuenta de una situación que estábamos viviendo adentro como región, que era indistintamente a las autoridades del Gobierno. El sábado en la tarde, me pareció importante reunir a la gente del lugar, no con el Gobierno, porque si los del lugar no estaban unidos y no estaba consensuado lo que necesitaban, no se podía entrar con la otra parte, la que lo tenía muy consensuado. No se quien haya tenido la culpa del alargue o no alargue, porque yo creo que faltaba más madurez, faltaba hacer más un camino, yo creo que es primera vez que se hacía este camino, por lo tanto creo que la culpabilidad la hemos tenido todos.
– ¿Cómo evalúa la nueva actitud del Gobierno regional frente a este tema? Ahora a la Intendenta se la ve con más ganas de comunicar.
– A mi me alegra que el Gobierno tome la batuta del problema, me alegra ver que las autoridades regionales están haciendo todo lo posible para formar esta mesa a partir del 1 de marzo, eso es una cosa positiva para la región y para todos, es decir quien tiene que gobernar que gobierne, entonces es muy positivo.
– ¿Participará de alguna forma en la mesa que comenzará a funcionar el 1 de marzo en la que se tratarán las demandas ciudadanas por el tema del gas?
– No, porque aquí hay un problema muy claro, que yo facilite el diálogo entre posiciones distintas y ahora el Gobierno ha tomado la iniciativa y la Asamblea Ciudadana más los otros actores que quieren participar tienen su propia posición. Yo creo que es una tarea del Gobierno, no del Obispo. Yo colaborare siempre y estaré dispuesto, pero me parece que los que tienen que gobernar que gobiernen. Qué tiene que hacer un Obispo en una mesa que va a ser técnica, a menos que me llamen en algún momento para presentar algunos problemas que yo veo entre los más pobres y que me parece importante tener presente, o alguna cosa que me preocupa como es una buena política de Estado para esta región para los próximos 50 años, allí podre aportar, pero en la cosa técnica, creo que tienen que estar los técnicos sentados y aquellos que son actores de la participación ciudadana. A mi me parece que es muy importante recordar que estamos viviendo en democracia y en democracia las instituciones de participación, tienen que funcionar, y por lo tanto la responsabilidad la tienen los legisladores, el Gobierno, los Municipios y aquellos que de alguna manera representan a la comunidad magallánica.










