EN ALERTA PERMANENTE SE ENCUENTRAN OBSERVADORES DE CONAF QUE PROTEGEN PARQUE NACIONAL TORRES DEL PAINE
Punta Arenas. 24 febrero 2011. Aunque físicamente no es propiamente una torre, sino una caseta ubicada en lo alto de un cerro, la Torre de Observación Lago Paine es quizás la más aislada del sistema de detección nacional.
En ella trabajan como observadores terrestres (antes conocidos como «torreros») cuatro jóvenes que cumplen sus turnos en duplas, por las particulares condiciones de aislamiento del lugar. Una de ellas está compuesta por el natalino Guido Rivert (25 años) y Franco Miranda (21 años) de Punta Arenas. Para Rivert es la segunda temporada en la misma torre.
Tanto Guido como Franco coinciden que lo más duro es acostumbrarse a la lejanía y el aislamiento: la “torre” está a un mínimo de dos horas de distancia en vehículo del punto más cercano, ya sea desde Puerto Natales o desde la Administración del Parque.
La Guardería de Laguna Azul, queda a alrededor de 4 horas caminando.
La otra dupla está integrada por el natalino Felipe Alvarado (18 años) y Pablo Kwak (22 años) de Punta Arenas. Para Felipe ésta es su primera temporada; para Pablo, la tercera, después de haberse desempeñado como brigadista y operador de la cámara de monitoreo remoto en la Administración del Parque Nacional Torres del Paine. A juicio de este último, “es una bonita experiencia, pues me permite conocer otro lugar del Parque. Aunque cuesta acostumbrarse a la incomunicación, me sirvió haber vivido lo mismo antes”. Entusiasta, recomienda el trabajo mientras comenta que quizás se anima el próximo año a intentar una cuarta temporada.










