SEREMI DE EDUCACIÓN ANUNCIÓ QUE MINISTERIO FIRMARÁ CONVENIOS CON CENTROS DE ESTUDIOS SUPERIORES
Punta Arenas. 29 enero 2011. El Protocolo de Acuerdo sobre la Calidad y la Equidad de la Educación chilena, firmado entre el gobierno y la oposición, estableció una serie de tareas para todos los sectores involucrados en dar cumplimiento al cuerpo legal y a las normas, funciones y procedimientos que buscan, precisamente, mejorar la educación en nuestro país con el loable objetivo de apoyar a los estudiantes de situación más vulnerable, declaró el Seremi de la cartera, profesor Raúl Muñoz Pérez.
Una de esas tareas, precisamente, alude a la necesidad de potenciar la formación inicial de los docentes, mediante la firma de convenios de desempeño, tanto en instituciones de la educación superior pública como privada, añadió Muñoz
Esos convenios de desempeño involucrarán aspectos tales como la renovación de plantas académicas; renovación de planes de estudio; equipamiento y espacios docentes; incentivos para incentivar prácticas en escuelas y perfeccionar los mecanismos de selección, explicó el Seremi de Educación.
Luego manifestó que «esta tarea y estos convenios constituyen una responsabilidad mayor para las universidades e institutos de la educación superior chilena y los obligará a caminar al ritmo de los tiempos actuales, a readecuarse, a dejar atrás experiencias poco exitosas en el pasado y, en la práctica, dejar que nuevos aires formativos de excelencia sacudan sus aulas y pasillos; sus laboratorios; sus bibliotecas y, por sobre todo, que el mundo académico se reinvente para enfrentar los desafíos de los procesos educativos ya no de mañana sino que de HOY».
El profesor Muñoz reflexionó y expresó que «muchas personas se preguntan si los estudiantes que optaron por Pedagogía y quedaron en la universidad después de haber logrado más de 600 puntos en la PSU – y obtenido la beca Vocación de Profesor, instaurada por el gobierno de Sebastián Piñera y realizada por el Ministerio de Educación, con Joaquín Lavín al frente de esa cartera – tendrán profesores de calidad, a fin de que ese valioso capital intelectual y ese espíritu no vayan a perderse con el paso del tiempo, se malogren o se frustren porque en sus académicos no hallaron la excelencia que esos jóvenes esperaban».
«Y allí, en la respuesta que las universidades e institutos de la educación superior otorguen a esa legítima inquietud de esos futuros profesores, de sus familias, de la comunidad nacional toda, radica una parte fundamental del éxito o fracaso de la Reforma Educacional que se ha emprendido ya», añadió Muñoz.








