SE DERRUMBÓ EL TECHO DEL TEATRO MUNICIPAL. SE ANALIZA AMPLIAR EL CONTRATO CON LA EMPRESA ENCARGADA DE LA REMODELACIÓN
Punta Arenas, 27 diciembre 2010. Poco antes de las 14 horas los funcionarios del teatro municipal sintieron un fuerte estruendo. El techo del salón principal cayó estripitósamente.
El derrumbe sucedió a días de que la empresa constructora Bravo Izquierdo comenzara los trabajos de remodelación.
De hecho, los trabajadores y obreros iniciarían la instalación de faenas esta semana.
CONTRATO
De esta forma, dicha emergencia obliga a ampliar el contrato firmado entre el municipio y la empresa constructora.
Hace pocas semanas se suscribió dicho contrato y en los próximos días la empresa recibiría el edificio para comenzar los trabajos de remodelación, los que son financiados por el Gobierno Regional y tienen un valor de 2800 millones de pesos.
Hace más de dos años el alcalde, Vladimiro Mimica, ordenó cerrar el recinto por el mal estado en que se encontraba.
Desde esa fecha se gestionaban los recursos para comenzar su remodelación, la que debía comenzar esta misma semana.
Con la caída del techo, según indicó Hina Carabaotes, directora de Obras Municipales, habrá que conversar nuevamente con la empresa para determinar qué obras se deben realizar.
Al estar ya firmado el contrato, será necesario ampliarlo, sin que se requiera otra licitación. Además, se debe informar al Gobierno Regional para que provisione más recursos, debido a la emergencia.
CAÍDA
Según indicaron los trabajadores del teatro hace mucho tiempo que la estructura del edificio presentaba peligro. De hecho, desde que se cerró, había desprendimiento de material. Era frecuente encontrar restos de revestimiento en las butacas del teatro.
Cerca de las 14 horas, el encargado del teatro, Paulo Gálvez, sintió el estruendo. Se encontraba en el acceso del teatro y rápidamente corrió a ver lo que había sucedido. Toda la estructura del techo, incluida dos grandes vigas, estaban sobre las butacas del salón. Desde la fila número 12 en adelante. Además, se levantó una fuerte polvareda.
Según indicó Hina Carabantes, las causas podrían estar en la antigüedad del edificio. Aunque deberán ser los ingenieros de la empresa los que determinen las razones exactas.
La falta de calefacción, debido a la desocupación del recinto, podría haber determinado que las vigas acumularan humedad, sumado a los años de antigüedad y a los vientos de los últimos días (que se cuela por el entretecho) podría haber hecho trabajar la estructura hasta que cedió definitivamente.
Tanto trabajadores como autoridades agradecen que aún no comenzaban las obras, ya que la estripitosa caída podría haber ocasionado mayores desgracias.











