SENADOR MUÑOZ PROPONE REFORMA INTEGRAL AL MINISTERIO DEL TRABAJO
Punta Arenas, 22 agosto 2010. El Senador Pedro Muñoz (PS), Presidente de la Comisión de Trabajo de la Cámara Alta, propuso una profunda reforma de la Dirección del Trabajo. La iniciativa persigue dotar a la entidad de una mayor autonomía y recursos financieros, con el objeto de asegurar que cumpla eficazmente su rol en la modernización de las relaciones laborales y la fiscalización del cumplimiento de la normativa vigente.
El legislador indicó que el accidente ocurrido en la Mina San José ha abierto una enorme inquietud acerca del funcionamiento y eficacia de los organismos fiscalizadores en materia laboral, siendo imprescindible que se aproveche esta situación para adoptar las medidas que permitan optimizar su gestión.
“Situaciones como la que se está viviendo en Atacama demuestra que se requiere que exista un organismo fuerte e independiente de los gobiernos de turno y de todo tipo de presiones, capaz de hacer cumplir la ley y que actué con transparencia y eficacia en la protección de los trabajadores” – sentenció.
La propuesta del senador socialista incluye tres ejes: una nueva estructura directiva de la institución, separándola del Poder Ejecutivo; una mayor asignación de recursos e independencia financiera para cumplir sus objetivos y el mejoramiento de la transparencia y eficacia en sus procedimientos.
Respecto de la autonomía directiva planteó la necesidad de fortalecer la independencia de la Dirección del Trabajo. Para ello propuso desligar al Director del Trabajo del Gobierno de turno, al tiempo de exigir que la autoridad tenga una vasta experiencia y conocimientos en la materia.
Indicó que el Director del Trabajo debería ser nombrado por el Senado de entre una terna de seleccionados por el Sistema de Alta Dirección Pública. A dicho cargo podrían postular jueces y secretarios de los tribunales del Trabajo, funcionarios de la Dirección del Trabajo y abogados con una experiencia comprobada en la docencia o el ejercicio libre de la profesión en materia laboral.
El Director Nacional duraría cinco años en su cargo, prorrogables por una vez, lo que quedará sujeto a la decisión del Sistema de Alta Dirección Pública, como también su remoción en cualquier otra oportunidad. Los Directores Regionales, en tanto, serán nombrados por el Director Nacional de una terna seleccionada mediante el Sistema de Alta Dirección Pública. Sólo podrán serán removidos por la autoridad que los designó..
Asimismo, existirá un Consejo de Planificación y Supervigilancia encargado de planificar y orientar las políticas del servicio y controlar su buen funcionamiento. Éste estará conformado por 5 expertos en derecho laboral, nombrados por el Senado a propuesta del Sistema de Alta Dirección Pública. Durarán 5 años en su cargo y se renovarán por parcialidades.













