Salmonicultoras de Magallanes en permanente alerta por los blooms de microalgas

13 febrero 2018, 10:02 hrs

Punta Arenas. 13 febrero 2018.   Si bien esta región entrega condiciones inigualables para la producción de salmones, estas microalgas son un dolor de cabeza constante para la industria, ya que traen como consecuencia, en algunos casos, la muerte de salmones. Es por ello que las empresas que hoy producen en Magallanes realizan un arduo trabajo para monitorear lo que está ocurriendo día a día con estas microalgas.

Esta información no solo resulta valiosa para la industria, sino que para la región en general. Hay que recordar que Magallanes tuvo que aprender a convivir con la Marea Roja en la década del 70. Hay certeza de que la primera intoxicación paralizante en la región fue en Bahía Bell, por Alexandrium catenella, específicamente en 1972.

Entre los meses de agosto y abril de cada año, la empresa Nova Austral realiza muestreos semanales de agua de mar para analizar fitoplancton en sus centros de cultivos, trabajo similar al que realizan las otras tres empresas que producen salmón en la región de Magallanes.

Nova Austral señala que “casi la totalidad de las personas encargadas de los centros de cultivos se encuentran capacitadas para realizar análisis de detección de FAN y además se maneja un Instructivo de muestreo y monitoreo de microalgas”.

Desde Salmones Magallanes, en Última Esperanza, mencionan que en todos los centros de cultivo se monitorean las aguas antes de comenzar la jornada laboral. “De septiembre a abril se realizan mínimo 4 reportes semanales de microalgas, que incluye el monitoreo a distintas profundidades: 0.5, 5 y 10 metros. Desde mayo a agosto se realizan, mínimo, dos semanales, en las profundidades ya indicadas. Incluso hay centros de cultivos que envían todos los días reportes”.

Desde la misma empresa también comentan que, a lo menos, una vez al mes las muestras se van a laboratorios externos, donde, entre otra valiosa información, es posible conocer si aparecen especies nuevas de microalgas.

Ruth Ojeda, ingeniera agropecuaria y asistente de Medio Ambiente y Concesiones de Salmones Magallanes, comenta que “cada centro de cultivo maneja dos manuales de detección de microalgas con imágenes. Todas las semanas consolido la información de recuentos de microalgas de los centros de cultivo, en una base de datos. Se envían informes semanales de la presencia de FAN y se reporta a Sernapesca el resumen semanal”, comenta.

Las microalgas son parte del ecosistema, y a pesar de que no todas las especies son dañinas para la salud o el bienestar de los animales, hay muchas que sí lo son. Algunas producen daños por toxinas, otras por alta biomasa quitando oxigeno disponible en el medio y otras, por su gran proliferación, dañan las branquias de los peces impidiendo que respiren normalmente.

Las microalgas también tienen niveles de nocividad, según la concentración que alcancen, habiendo límites críticos para cada especie. Son los factores ambientales los que inciden en la proliferación de estas floraciones, sobre todo, el alza de las temperaturas del agua, ya que facilita su proceso de fotosíntesis y produce mayor biomasa en el agua.

Qué hacer cuando las FAN son un riesgo para los peces

Si la información que arrojan los monitoreos indica que hay peligro para los peces, se activan inmediatamente los planes de contingencia que cada empresa tiene. Se suspende inmediatamente la alimentación de los salmones para evitar que gasten energía y consuman más oxigeno del que existe en el ambiente. Bajo esta situación el monitoreo es más constante y se realiza cada media hora para conocer los parámetros medioambientales, como oxígeno, saturación de oxígeno, temperatura, salinidad y transparencia. Cuando la presencia de FAN disminuye o se estabiliza, se retoma la alimentación, sin dejar de monitorear los parámetros medio ambientales y la presencia de microalgas en el agua en la que están los peces.

Si las microalgas llegan a provocar mortalidad masiva, la empresa coordina rápidamente la logística para su retiro efectivo. La muerte de los peces por causa de microalgas se produce principalmente porque estas obstruyen sus agallas, por la generación de alguna toxina o bien por bajar en demasía el oxígeno en el ambiente donde se encuentran los salmones. Todo este proceso, desde su inicio, es informado oportunamente a Sernapesca.

Entre las microalgas que han detectado las empresas salmonicultoras en Magallanes están: Leptocylindrus minimus, Leptocylindrus danicus, Navicula sp., Melosira sp., Chaetoceros, Thalassiosira sp., Heterocapsa sp., Corethron, Ditylum, Eucampia, Rhizosolenia, Skeletonema, Thalassiosira, Alexandrium, Karenia, Gymnodinium sp. y Noctiluca. 

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